Madrid

Group exhibition in Madrid by Michele Del Campo

ansorena-exhibition-july-15 ENGLISH: Starting a new phase in Madrid, after several years away, I am so proud of exhibiting with a gallery that is new to me, but it is one that has always been the reference for the best Spanish realism: the Galería Ansorena. Jewellers, auction house and contemporary art gallery, Ansorena is a big name in the Madrid high society, from as far as 1845. There is no better way to start with a gallery than to be accompanied by such high level artists like Miguel Coronado, Alberto Martin Giraldo, Hugo Alonso and Bea Sarrias. Definitely not to be missed!

 

ESPAÑOL: Empezando una nueva etapa en Madrid, tras varios años sin exponer, estoy orgulloso de empezar con una nueva galería, una que ha siempre sido el referente del mejor realismo español: la Galería Ansorena. Joyeros, casa de subastas y galería contemporánea, Ansorena es un nombre prestigioso en la sociedad española, desde tan lejos como 1845. No hay mejor manera de empezar con una galería que en una muestra de altísima calidad, con artistas como Miguel Coronado, Alberto Martin Giraldo, Hugo Alonso y Bea Sarrias. ¡Una exposición así no se puede perder!

 

coronado detail

alberto-martin-giraldo,-piscina

michele del campo - winter sun 114x195cm

 

 

The birth of Fundación Arcilla, not just one more Foundation... by Michele Del Campo

fundacion arcilla artistas ENGLISH: Artists have always felt the need, in general, to create in the solitude of their studios, lost in their peculiar world and obsessed with that research of form and content that for many is their reason to live. Not even universities facilitate much the encounter and the exchange among talented artists, I still remember how I was feeling the necessity to isolate and work outside the classes in order to continue creating without meeting the harsh criticism of professors and peers, all too advocated towards the "conceptual" tendencies of an art form where manual skills are banned. This is why I had always found it difficult to meet talented representational painters, apart from some that worked in my same gallery, until the social media have helped us find each other and communicate. During the last 2 or 3 years, in fact, thanks to internet I have been able to meet up, dine and socialise with those painters that before I admired but I didn't think that it would be possible to get to know personally. That encounter among painters of a certain professional level is fundamental in order to create a spirit of group and to facilitate the exchange of ideas and information. Spain, a country still inmersed in a deep economical crisis, is the country to which I owe a big part of my formation and my professional development, and where there is a solid tradition of realist painting at the highest standard. But the crisis has actually favoured that connection among artists that now feel the need to find solutions all together, uniting forces and targets. The same traditional model of the art gallery as the only entity to affirm and strengthen the value of an artist has changed with the crisis, and the collective of artists today is more aware of their own responsibility in creating their own oportunities to exhibit and sell their work, especially after the closure of many important galleries all around Spain.

The idea for a Foundation that gather the most talented and famous artists in Spain was born from the valuable effort of some patrons and forward-looking artists and from the opportunities created by the new social media in internet. The artists will not only be painters or sculptors, and not only bound to the representational style, there will be also actors, musicians, poets, video artists, etc. This new association is called Fundación Arcilla and it officially opened its headquarters in a new building named "ArtEXpacio" with an exhibition of realist painting, to which I participated, last Thursday 11th June in Madrid, and it is already working towards national and international projects.

In the UK, where now I live, the artists that use traditional mediums have joined forces and formed exclusive societies since a very long time ago. Examples of societies are the Royal Society of Portrait Painters (RP), the New English Art Club (NEAC), the Royal Institute of Oil Painters (ROI), the Royal Society of British Artists (RBA), the Royal Watercolour Society (RWS), the Royal Society of Painter-Printmakers (RE), the Pastel Society (PS), the Royal Society of Marine Artists (RSMA), the Society of Wildlife Artists (SWLA) and many more. Almost all of these societies have found in the central Mall Galleries their perfect space for exhibitions, promotional and didactic activities, taking turns to use the space. This way, the societies have succeeded to create a point of reference for all the people who love contemporary art in its traditional forms. The prospect that "ArtEXpacio" could become a sort of Spanish version of the Mall Galleries, seems finally real to me, and I am very proud to have been called to be part of this new reality with artists of very high level. As artist and co-founder Modesto Trigo said in his inaugural speech, the direction towards which the Foundation is bound depends on the will and the action of each of its members. It is certain that we all know each other now, we all share a sincere admiration for each other, and we share the same determination to cooperate and contribute to this wonderful project that will hopefully give visibility to the traditional art forms in their contemporary vision.

_MG_0652

SPANISH: Los artistas siempre han sido en general muy solitarios, metidos en sus estudios, perdidos en su mundo visionario, obsesionados por esa búsqueda de formas y contenidos que para muchos es una necesidad vital. El mundo académico de las universidades tampoco facilita demasiado el encuentro y el intercambio entre los artistas de talento, todavía me acuerdo de como yo sentía la necesidad de aislarme y trabajar fuera de las clases para seguir creando sin incurrir en esas críticas demoledoras de profesores y compañeros de la universidad, todavía tan abogados hacia las tendencias más "conceptuales", donde las habilidades manuales son un engorro. Es por eso que siempre había encontrado difícil conocer a pintores realistas de talento, a parte los que trabajaban con mi misma galería, hasta que recientemente los social media nos han abierto a la comunicación y al encuentro virtual. En los últimos dos o tres años, de hecho, gracias a internet he podido encontrar, cenar y socializar con muchos de esos pintores españoles que antes admiraba pero no pensaba que sería posible llegar a conocerlos personalmente. Ese encuentro entre pintores de cierta trayectoria profesional es fundamental para crear un espíritu de grupo y para facilitar el intercambio de ideas y de información. La crisis en España, país al cual debo gran parte de mi formación y de mi desarrollo profesional, y donde hay pintores de grandísimo talento y tradición, también ha ayudado esa cohesión para buscar soluciones colectivas entre pintores, para unir fuerzas y caminos. El mismo modelo tradicional de la galería de arte como único reducto para afirmar y corroborar el valor de un artista ha cambiado tras la crisis, y especialmente tras la clausura de muchas galerías de arte importantes por toda España, el colectivo de los artistas es hoy más consciente que nunca de la importancia de su propio papel en crear oportunidades para exponer y vender su obra.

Es desde el valioso esfuerzo conjunto de unos cuantos mecenas y artistas de ideas clarividentes y desde ese nuevo movimiento colectivo social impulsado por internet que ha surgido la maravillosa idea de crear una Fundación que una los artistas de más talento y fama de España, en el ámbito de la pintura, de la escultura, de la poesía, del teatro, del video arte, etc. Se llama Fundación Arcilla y su sede y espacio de actividades, "ArtEXpacio", se ha inaugurado el pasado jueves 11 de junio en Madrid, con el objetivo de promocionar sus trabajos en ámbito nacional e internacional.

En el Reino Unido, donde yo vivo ahora, los artistas que se expresan en los medios tradicionales están congregados en sociedades exclusivas desde hace muchísimo tiempo, como la Royal Society of Portrait Painters (RP), New English Art Club (NEAC), Royal Institute of Oil Painters (ROI), Royal Society of British Artists (RBA), Royal Watercolour Society (RWS), Royal Society of Painter-Printmakers (RE), Pastel Society (PS), Royal Society of Marine Artists (RSMA), Society of Wildlife Artists (SWLA) y muchas más... Casi todas estas sociedades han encontrado en el espacio muy central de la Mall Galleries su centro de actividades promocionales, didácticas y expositivas, ocupándo su espacio por turnos, y de esa manera han conseguido crear un punto de referencia para todo ese público que ama el arte contemporáneo hecho con técnicas tradicionales. Que ArtEXpacio de la Fundación Arcilla se pueda convertir en una pequeña Mall Galleries española, un espacio de actividad, promoción y difusión de las varias formas del arte español, lo veo hoy posible en España, y estoy encantado de haber sido llamado a formar parte de este maravilloso grupo de artistas de altísimo nivel. Como dijo el artista Director y co-Fundador Modesto Trigo en su discurso inaugural, la dirección a la cual está encaminada la Fundación, y su éxito, será determinada por la voluntad y el operado de todos nosotros, los artistas que han sido invitados a formar parte de ella. Seguramente se nota el entusiasmo colectivo de los artistas, todos ahora nos conocemos y compartimos esa admiración recíproca y esa voluntad de colaborar y contribuir a este maravilloso y necesario proyecto para recuperar el valor del arte español. Con profundo agradecimiento a esos fundadores que han dedicado su tiempo y sus energías a este importante proyecto.

_MG_0843

_MG_0846

_MG_0844

_MG_0851

_MG_0854

_MG_0856

_MG_0858

_MG_0847  _MG_0861

Antonio López García, the endless painting by Michele Del Campo

Lately I frequently travel to Spain since there I can find and access more easily the spaces that I need as backgrounds for my paintings, avoiding the bureaucratic obstacles and the rigidity of rules in England. In one of those trips, last September, I was bound to Valencia but I first passed through Madrid in order to see Antonio López García’s retrospective exhibition in the Thyssen-Bornemisza Museum, just before it closed (it is still possible to see the exhibition, but it has now been transferred to the Museo de Bellas Artes in Bilbao, where it will remain until 22 January). As I expected, it ended being one of those exceptional exhibitions that make you love art and, give you food for thought for a while.

I had already seen a few of Lopez’s works when I lived in Madrid but in the Thyssen Museum I was able to see all together 130 important pieces between paintings, sculptures and drawings. The exhibition, although it contained also important earlier work, concentrates especially on the artist’s last 18 years, which is the time from his last retrospective at the Reina Sofía Museum in Madrid.

For the frenetic pace of the XXI century society, an artist like Antonio López is an exceptional and mysterious case. In fact, many of the exhibited pieces have been developed throughout many years. Ten, fifteen or even twenty years are not exceptional cases within his production, moreover his work is never dispensed from further modifications in future. The artist himself writes in his brief introduction of the catalogue that many of the exhibited paintings are “in process” and there are others that he would continue retouching, some with radical changes, but he can’t because they have already been bought by collectors. In the artist’s words: “'the painting is never finished, it always remains open'. A painting can be abandoned because of insuperable difficulties, because there is a deadline or an exhibition opening date, because one is tired or he wants to start a new work. 'Therefore the painting remains suspended, but never finished'” (p. 36 exhibition catalogue).

Antonio López never works only on a piece at a time, he always works on several pieces, according to the inspiration of the moment. His work is often condensed in those 15 or 20 minutes of the day when the lighting and colour conditions are cyclically the same. The work is often interrupted when the season changes and it is resumed the following year. This way of working often leads him to drastic changes in composition, after reconsiderations or modifications in the reality, due to nature or to the human intervention on things. Thus, his paintings incorporate in their multiple layers of paint the intimate experience of a man who has grown up every day, every month and every year along with his subject matters.

For example, the painting “Terraza de Lucio”, which he started in 1962, was meant to be the portrait of three friends of the artist, Lucio, Amalia and Eusebio. However, Antonio López started the painting from the background, as he usually does, but, after a couple of seasons, he interrupted the work for some reason. Many years passed and, first Eusebio, then Lucio and finally Amalia, desappeared from this world. Nevertheless, Antonio passed by the old house by chance one day, asked his new tenants to see the old balcony and decided to ask them permission to continue the painting.

His three characters were never placed in the picture but in the cracks and the stains that the time has left lies the experience of the artist and the image of his old friends, while the fresh flowers that spread out in the terrace remind the cycle of life that always renews. The composition has been changed and readapted several times. This is testified by the number of boards put together like a puzzle around the central and original one.

Antonio López’s realism is not cold and mechanic. In fact, seen from life, his paintings with their dissolved and scattered patches of colours,  their visible corrections and dragged brush strokes, communicate love for both the process and the object represented. A love transmitted to both the expert viewer and the non-initiated. That obsessive gaze and that infinite patience to represent things while continuously transformed by the time are attitudes more proper of the intimist poet than the acclaimed contemporary artist. In fact, the tendence of young artists, born in a cynical capitalist culture powered by the mass media, is to take shortcuts to reach objectives of easy, quick and effortless success. How many times I have already seen retrospective exhibitions of contemporary artists in the most important museums and I have noticed a big drop in quality in the latest works, due perhaps to the hurry to fill up the big exhibiting spaces and the tendency to satisfy the arise of a larger demand. In such a speculative society it is a difficult decision for a quality artist to step aside from the tendencies in order to enjoy the creative process with no pressures.

Nontheless, Antonio López has never stopped making art for the sheer pleasure of making it. In fact, even in his late years (he is now 75 years old), when many would expect from an artist of such profile a struggle to extend his legacy and place more of his work in the museums, he finds delight also in copying ancient Greek sculptures with the passion of a humanist. An exercise snobbed by many young aspiring artists, bred in universities where they are taught that they can forget the past and just look into the future, as they are already able to express themselves and create autonomously. It is from these exercises of confrontation and absortion of the cultural inheritance of the past that admirable works -such as "Mujer durmiendo" (Sleeping Woman) or "La mujer de Coslada" (The Coslada woman) - are born. And it is from this philosophy of self-improvement following the best tradition that comes the richness and complexity of his language, which assembles and integrates the wisdom of the drawer, the sculptor and the painter.

ESPAÑOL

Últimamente viajo frecuentemente a España, ya que allí puedo encontrar y acceder más fácilmente a los ambientes que necesito de fondo para mis cuadros, evitando los obstáculos burocráticos y la rigidez de las normas en Inglaterra. En uno de esos viajes, el pasado septiembre, mi destinación era Valencia pero decidí aterrizar primero en Madrid con el propósito principal de ver la exposición antológica de Antonio López en el Museo Tyssen-Bornemisza, justo antes de su cierre (todavía se puede visitar la exposición, que ahora ha sido trasladada en el Museo de Bellas Artes de Bilbao y permanecerá abierta hasta el 22 de enero). Como esperaba, esta resultó ser una de esas exposiciones excepcionales de arte contemporáneo que te hacen amar el arte y te proporcionan abundante material de reflexión. Ya había podido observar alguna obra de este gran maestro cuando vivía en Madrid, pero en el Museo Tyssen pude contemplar de cerca muchas obras en conjunto, no solamente de pintura, sino también de escultura y dibujo. La exposición se compone de 130 piezas con un especial énfasis en los últimos 18 años, que es el período que ha pasado desde su última retrospectiva en España (1993, Museo Reina Sofía).

Para los frenéticos ritmos de la sociedad del siglo XXI un artista como Antonio López es un caso excepcional y misterioso. De hecho, muchas de las obras en muestra han sido realizadas a lo largo de muchos años. Diez, quince o incluso veinte años no son excepciones en su producción y además esas obras no están exentas de eventuales ulteriores cambios en un futuro. El mismo Antonio López escribe en la breve prefación del catálogo que muchos de los cuadros expuestos en el museo están en proceso y hay otros que seguiría retocando, con cambios incluso radicales, si no fuera porque no le pertenecen, ya que han sido adquiridos por algún coleccionista. En palabras del artista: "'El cuadro nunca se termina, siempre queda abierto'. El cuadro se abandona porque se han encontrado dificultades insuperables, porque hay un plazo de entrega o una fecha de apertura de una exposición, porque se está cansado o porque se sienten ganas de comenzar otra cosa. Entonces 'el cuadro queda detenido, pero nunca terminado'" (Catálogo exposición, p.36).

Antonio López nunca trabaja en una sola obra sino en varias a la vez, siguiendo la inspiración del momento. Así que muchas veces su trabajo se concentra en ese cuarto de hora o veinte minutos en el cual las condiciones de iluminación y colores se repiten cíclicamente cada día. El trabajo a menudo se interrumpe con el cambio de estación y se retoma en el mismo período del año siguiente. Esta manera de trabajar aparentemente anárquica le lleva a realizar unos cambios a veces drásticos de composición, tras replanteamientos o modificaciones en la realidad debidos a la naturaleza de las cosas o a la intervención del hombre. Así sus cuadros incorporan dentro de sus muchas capas de pintura las vivencias entrañables del hombre que ha crecido cada día, cada mes y cada año junto a sus sujetos. Por ejemplo el cuadro "Terraza de Lucio", empezado en 1962, iba a ser el retrato de tres amigos del artista: Lucio, Amalia y Eusebio, pero el pintor empezó por pintar el fondo, como suele hacer, y tras dos primaveras, por alguna razón, interrumpió el proyecto. Pasaron muchos años y, primero Eusebio, luego Lucio y al fin Amalia, dejaron de existir. Sin embargo, Antonio quiso volver a visitar el viejo piso, ya habitado por otra gente, y entonces decidió retomar el trabajo interrumpido. Los personajes del retrato ya nunca aparecieron en el cuadro pero en las grietas y en las manchas que ha dejado el tiempo queda atrapada esa experiencia del pintor y la imagen de sus viejos amigos, y las flores que aparecen en la terraza representan ese ciclo vital que siempre se renueva. La composición fue modificada en varias fases y de ello son testigos los múltiples paneles que han sido añadidos en tiempos posteriores.

El realismo de la pintura de Antonio López no es frío y mecánico. Si observamos sus cuadros de cerca, las manchas deshechas, las correcciones visibles y las pinceladas arrastradas transmiten amor tanto al proceso cuanto al objeto representado. Un amor que se contagia fácilmente tanto al observador experto como al profano. Esa mirada obsesiva y esa paciencia infinita para estudiar y representar las cosas continuamente transformadas por el tiempo, son actitudes más propias del poeta intimista que del aclamado artista contemporáneo, el cual es hijo de una cultura capitalista cínica y mediatizada que le instiga a tomar atajos para buscar el éxito fácil, rápido y sin esfuerzo. ¡Cuantas veces he visitado  exposiciones antológicas de artistas contemporáneos en los más importantes museos y me ha parecido que en sus últimas obras hubiera una gran bajada de compromiso con la calidad! Esto, muy probablemente, se debe a las prisas por llenar las enormes salas expositivas y para satisfacer el incremento repentino de la demanda. En esta sociedad tan especulativa es una decisión muy difícil para los creadores de calidad apartarse de la corriente para disfrutar del proceso creativo sin presiones.

Antonio López, sin embargo, nunca ha dejado de crear por el placer de crear, incluso en sus años tardíos (ya tiene 75 años). Cuando todo el mundo se esperaría que un artista de su envergadura seguiría esforzándose para ampliar su legado personal y poner más obra en los museos, él se deleita también en copiar esculturas griegas antiguas con la pasión de un humanista, un ejercicio que muchos jóvenes ya desprecian porque los profesores en las facultades les enseñan que a sus edades son ya capaces de expresar sí mismos y crear autónomamente. Es de esos ejercicios de confrontación y absorción de la herencia cultural del pasado que nacen obras tan admirables como Mujer durmiendo, o La mujer de Coslada. Y es desde esa filosofía de superación a partir de la tradición que viene la riqueza y complejidad de su lenguaje, que reune e integra la sabiduría del extraordinario dibujante, escultor y pintor.

"Los restos" by Michele Del Campo

"Los Restos" (The Remains), oil on linen, 140x180cm

I had this idea in my mind of a stray dog walking through rubbles, with a tall building standing behind and I sketched it a few months ago. I wanted to show desolation after distruction.

We are not used to see distruction and displacement in our cities of plenty, as well as we are not used to see death. Death is always there but we don't see it, if it's not by accident or in fiction, we only see life flowing. Destruction, displacement and greedy appropriation of land also is censored and made behind curtains. The drama is confined to the inner experience of whom is directly affected. In "The Remains" I have depicted a desolated environment where destruction has taken place. I have painted the skinny dog, lost among a big pile of rubble, as a symbol of life and horror at the events.

I didn't know where to find the right environment to take reference from but in art chance always plays a big part. In my last journey to Madrid, in fact, I went to see an interesting peripheral complex of buildings where people live in poor conditions. i took some pictures and, just when I was entering the tube to go back to the city center, I saw a cloud of dust raising from a nearby area. They were demolishing a building and I rushed to take some pictures (see below the real scene).

ESPAÑOL:

No estamos acostumbrados a ver destrucción y desalojo en nuestras ciudades de la “abundancia”, al igual que no estamos acostumbrados a contemplar la muerte. Ésta siempre está ahí pero no la vemos. Si no es por accidente o en la ficción sólo vemos la vida que trascurre. La destrucción, el desalojo y la apropiación avariciosa de suelo son censurados y suceden tras bambalinas. El drama queda confinado a la experiencia interior de aquellos directamente afectados.

En “Los restos” he representado un entorno desolado donde ha habido destrucción. El perro famélico, perdido entre los montones de escombros, simboliza la vida y el horror ante lo ocurrido.

No sabía dónde hubiera podido encontrar el escenario adecuado para tomar referencia, pero en el arte el azar y la suerte siempre juegan un papel importante. En mi reciente visita a Madrid fui a ver un interesante complejo residencial en la periferia de la ciudad donde vive gente pobre. Tomé algunas fotos y, justo cuando iba a entrar en el metro para volver al centro, ví una nube de polvo que se levantaba en un lugar cercano. Estaban demoliendo un edificio y me aprisuré para tomar las fotos que luego me sirvieron para construir la imágen del cuadro.