Carles and my existentialist projection of a generation by Michele Del Campo

michele-del-campo,-The-Fall---The-Waiter,-65x85cm ENGLISH: Carles is not in reality a waiter, but I thought that his situation could describe well the feeling of a generation of people that have lost their dreams in Spain, a country trapped in a deep economical crisis. Carles has university and post-graduate studies but there is no job available and he wanders from one temporary job to another. Not wanting to leave his city Valencia and emigrate, he knows that it is going to be difficult to find what he wants. I painted him dressed as a waiter because that is a typical job that many people with university studies take temporarily in order to earn a living before finding a job more appropriate for their expertise. Carles is very expressive, and he has been already the subject of 4 paintings of mine, all dealing with existentialist feelings. In reality Carles is a very lively and cheerful person, always ready to laugh and have fun, but it is me who cannot help seeing in his situation and in that of many other friends who live in Spain, the shadow of a generation with shattered hopes.

ESPAÑOL: Carles en realidad no es un camarero, pero he pensado que su situación podría describir la manera de sentir de una generación de jóvenes que ha perdido sus sueños en España, un pais atrapado en una profunda crisis económica. Carles tiene estudios universitarios y de postgrado, pero no hay trabajo disponible, así que tiene que pasar de un trabajo temporal a otro. No querendo dejar Valencia, su ciudad, y emigrar, él sabe que será dificil encontrar lo que quiere. Lo pinté vestido de camarero porque ese es el típico trabajo que muchos con estudios universitarios hacen temporáneamente para salir adelante antes de encontrar un trabajo más apropiado a sus estudios. Carles es muy expresivo y un perfecto actor, de hecho ha sido ya el protagonista de 4 cuadros míos, todos con una cuña de tipo existencialista. En realidad Carles es un chico lleno de vida y con mucho espíritu, siempre va bromeando y riendo, mientras soy yo quién vé en su situación y en la de muchos otros amigos españoles, la sombra de una generación con esperanzas rotas.

michele del campo, the abandonment, 89x130cm

michele del campo-night-thinker,-60X120cm

Michele-Del-Campo,-the figh,-160x400cm-MIKE

The Fall - Skater by Michele Del Campo

michele del campo, the fall- the skater, 65x85cm The Fall

26th October - 7th November 2015

Artist’s talk & Q&A: Wed 4 November 6 to 8pm

Westminster Reference Library 35 St Martin's Street Wc2H 7HP 020 7641 5250 R.S.V.P

ENGLISH: Today is the Private View of my solo exhibition "The Fall", at the Westminster Reference Library. In a series of posts I would like to share with you the process for some of the paintings on show. This is "The Skater". I saw this young guy falling over while skating in Barcelona and I wanted to portray him suspended in that moment when he is thinking, not yet ready to get up. I asked him if he could pretend to "fall again" for some photos and he kindly agreed, while his friend was waiting for him. In the painting I changed the colour of the T-shirt from black to red, in order for him to stand out, and the letters on it, substituting "Roma", clearly a touristic souvenir piece of clothing, for "Rebel". This introduced a new concept and an association of ideas. I then built up the whole environment based on various photos and my imagination.

ESPAÑOL: Hoy se inaugura mi exposición individual "La Caida", en la Westminster Reference Library. En una serie de capítulos, iré compartiendo mi proceso de creación de estas imágenes. Este cuadro es "The Skater". Vi a este chico en Barcelona caerse del monopatín y, tras levantarse y seguir patinando, le pedí si podía posar para unas fotos fingiendo de caerse de nuevo. Fue muy amable y posó para mi, mientras su amigo le esperaba. En el cuadro cambié el color de su camiseta, de negro a rojo, para destacar más. También cambié las letras, de "Roma" a "Rebel" (rebelde), y eso para introducir un nuevo concepto y una asociación de ideas. Luego construí todo el ambiente basándome en varias fotos y en la imaginación.

skater, process

New 3-day Workshop in my studio by Michele Del Campo

13-15 November 2015 10-5pm daily

It will be my last workshop of the year. Places are limited and it is now possible to buy tickets. The workshop is in my studio, in The Chocolate Factory, North London (N22 6XJ), and there will be morning demonstrations and afternoon practice for participants. I will demonstrate on the students canvases when it will be useful for a better understanding of the technique and the use of materials. For all the information and to buy your ticket, please  click here.


"The Fall" project by Michele Del Campo

English: A few months ago I did a painting called "The Fall" with the intention of doing a small series. It represented an elegant woman falling from the bicycle, not hurt but deeply absorbed in her thoughts. This new painting, representing a girl who has fallen from jogging, is my second piece of the project. Her mobile phone with headphones attached are behind her on the floor and her run has come to a sudden stop. The characteristic of these "fallen people" is that their expression is almost indifferent to the circumstance of the fall, it is as if it doesn't really matter, but it is their inner world that is suddenly shaken and they become aware of themselves throughout the sudden breaking of a routine.

ESPAÑOL: Hace unos meses pinté el cuadro "La caida", con la intención de crear una pequeña serie con el mismo tema. Representaba una mujer de cierta elegancia que, tras caerse de su bicicleta sin consecuencias se queda un momento inmersa en sus pensamientos. Este nuevo cuadro representa una chica que se ha caido mientras corría por deporte y es la segunda pieza del proyecto. Su móvil con auriculares todavía enchufados se han quedado en el suelo detrás de ella y su carrera ha sido interrumpida de repente. La característica que me gustaría enfatizar en estas personas caidas es que sus expresiones son casi indiferentes a las circunstancias de la caida, como si no importara, pero es su mundo interior que de repente se ve sacudido y ellos adquieren conciencia de si mismos a través de la repentina ruptura de su rutina.

The creative process, 4 by Michele Del Campo

ENGLISH: Another complicated and long elaboration of an idea through various stages, sketches, research for places and models and finally the painting. The idea in "One of Them", which is the title of this painting, was to portray a common girl from the middle class, who would represent a generation of young people who have been deprived of their future in the wake of the crisis in the past few years, and I see this situation of anger and impotence in my frequent travels to Spain, for example. The models are friends of mine that kindly offered to pose for me, some of them in a separate session. I found the building after a long search wandering around old industrial London and through internet, and I discovered this jewel of factory architecture in East Tilbury, it's the old Bata Factory, which I went to visit. Curiously, the same day that I was taking pictures of my friends pretending to through stones, in a North London District, Tottenham, many young people started to actually through stones and bottles to the police, and the situation soon degenerated in what is now famously remembered as the 2011 "London Riots", that spread across the UK main cities...  

ESPAÑOL: Otra complicada y larga elaboración de una idea a través de bocetos primero, luego búsqueda de modelos y ambiente, fotos y finalmente la pintura. La idea en el cuadro "Una de ellos" fue de retratar a una chica muy normal y corriente que representara a toda una generación de jóvenes que se ha visto de un día a otro privada de su futuro por el estallar de la crisis, y esta situación de rabia e impotencia la veo mucho en España por ejemplo, donde viajo frecuentemente. Los modelos son amigos que se han prestado a posar con mucha amabilidad, algunos de ellos en sesiones separadas. Encontré el edificio tras una larga búsqueda por el viejo Londres industrial y a través de internet, donde descubrí la existencia de esta joya de la arquitectura moderna, la vieja fábrica de zapatos "Bata", que fui a visitar en tren en East Tilbury. Curiosamente, el mismo día en que tomé las fotos a mis amigos fingiendo de tirar piedras, en el barrio pobre de Tottenham, en el norte de Londres, estallaron los famosos "Motines de Londres", el 6 de agosto de 2011, donde los jóvenes emarginados se rebelaron contra la policía y el órden social, y el levantamiento se extendió por las ciudades principales del Reino Unido...






"Una de ellos" (One of Them), oil on linen, 140x200cm


"Inaugural Associated Artist" of the Museum of Realist Art in Boston by Michele Del Campo

In a beautiful historical building in East Boston there is a plan to create in the next few years a Museum of Realist Art, thanks to the initiative of Co-Founders George Kougeas and Pamela Sienna. It will be a non-profit museum that will promote and showcase well-crafted contemporary painting, sculpture, photography and drawing, with a special focus on narrative art, contemporary realism, illusionism, magic realism, surrealism and visionary realism. I am proud that they have selected me as one of the 'Inaugural Associated Artists', to exhibit there for the opening.Del Campo - Museum website

ESPAÑOL: En un edificio histórico muy bonito, una antigua biblioteca, en el Este de Boston, está prevista en unos pocos años la abertura del Museum of Realist Art, gracias a la iniciativa de George Kougeas y Pamela Sienna. Se tratará de un museo non-profit, dedicado a la promoción de pintura, escultura, fotografía y dibujo contemporáneos, caracterizados por el buen conocimiento y práctica del oficio. El enfoque del museo será puesto en el arte narrativo, el realismo contemporáneo, el realismo mágico, el surrealismo y el realismo visionario. Estoy orgulloso de haber sido seleccionado entre los "Artistas Asociados Inaugurales", a los que se expondrá para inaugurar el nuevo espacio.

Antonio López García, the endless painting by Michele Del Campo

Lately I frequently travel to Spain since there I can find and access more easily the spaces that I need as backgrounds for my paintings, avoiding the bureaucratic obstacles and the rigidity of rules in England. In one of those trips, last September, I was bound to Valencia but I first passed through Madrid in order to see Antonio López García’s retrospective exhibition in the Thyssen-Bornemisza Museum, just before it closed (it is still possible to see the exhibition, but it has now been transferred to the Museo de Bellas Artes in Bilbao, where it will remain until 22 January). As I expected, it ended being one of those exceptional exhibitions that make you love art and, give you food for thought for a while.

I had already seen a few of Lopez’s works when I lived in Madrid but in the Thyssen Museum I was able to see all together 130 important pieces between paintings, sculptures and drawings. The exhibition, although it contained also important earlier work, concentrates especially on the artist’s last 18 years, which is the time from his last retrospective at the Reina Sofía Museum in Madrid.

For the frenetic pace of the XXI century society, an artist like Antonio López is an exceptional and mysterious case. In fact, many of the exhibited pieces have been developed throughout many years. Ten, fifteen or even twenty years are not exceptional cases within his production, moreover his work is never dispensed from further modifications in future. The artist himself writes in his brief introduction of the catalogue that many of the exhibited paintings are “in process” and there are others that he would continue retouching, some with radical changes, but he can’t because they have already been bought by collectors. In the artist’s words: “'the painting is never finished, it always remains open'. A painting can be abandoned because of insuperable difficulties, because there is a deadline or an exhibition opening date, because one is tired or he wants to start a new work. 'Therefore the painting remains suspended, but never finished'” (p. 36 exhibition catalogue).

Antonio López never works only on a piece at a time, he always works on several pieces, according to the inspiration of the moment. His work is often condensed in those 15 or 20 minutes of the day when the lighting and colour conditions are cyclically the same. The work is often interrupted when the season changes and it is resumed the following year. This way of working often leads him to drastic changes in composition, after reconsiderations or modifications in the reality, due to nature or to the human intervention on things. Thus, his paintings incorporate in their multiple layers of paint the intimate experience of a man who has grown up every day, every month and every year along with his subject matters.

For example, the painting “Terraza de Lucio”, which he started in 1962, was meant to be the portrait of three friends of the artist, Lucio, Amalia and Eusebio. However, Antonio López started the painting from the background, as he usually does, but, after a couple of seasons, he interrupted the work for some reason. Many years passed and, first Eusebio, then Lucio and finally Amalia, desappeared from this world. Nevertheless, Antonio passed by the old house by chance one day, asked his new tenants to see the old balcony and decided to ask them permission to continue the painting.

His three characters were never placed in the picture but in the cracks and the stains that the time has left lies the experience of the artist and the image of his old friends, while the fresh flowers that spread out in the terrace remind the cycle of life that always renews. The composition has been changed and readapted several times. This is testified by the number of boards put together like a puzzle around the central and original one.

Antonio López’s realism is not cold and mechanic. In fact, seen from life, his paintings with their dissolved and scattered patches of colours,  their visible corrections and dragged brush strokes, communicate love for both the process and the object represented. A love transmitted to both the expert viewer and the non-initiated. That obsessive gaze and that infinite patience to represent things while continuously transformed by the time are attitudes more proper of the intimist poet than the acclaimed contemporary artist. In fact, the tendence of young artists, born in a cynical capitalist culture powered by the mass media, is to take shortcuts to reach objectives of easy, quick and effortless success. How many times I have already seen retrospective exhibitions of contemporary artists in the most important museums and I have noticed a big drop in quality in the latest works, due perhaps to the hurry to fill up the big exhibiting spaces and the tendency to satisfy the arise of a larger demand. In such a speculative society it is a difficult decision for a quality artist to step aside from the tendencies in order to enjoy the creative process with no pressures.

Nontheless, Antonio López has never stopped making art for the sheer pleasure of making it. In fact, even in his late years (he is now 75 years old), when many would expect from an artist of such profile a struggle to extend his legacy and place more of his work in the museums, he finds delight also in copying ancient Greek sculptures with the passion of a humanist. An exercise snobbed by many young aspiring artists, bred in universities where they are taught that they can forget the past and just look into the future, as they are already able to express themselves and create autonomously. It is from these exercises of confrontation and absortion of the cultural inheritance of the past that admirable works -such as "Mujer durmiendo" (Sleeping Woman) or "La mujer de Coslada" (The Coslada woman) - are born. And it is from this philosophy of self-improvement following the best tradition that comes the richness and complexity of his language, which assembles and integrates the wisdom of the drawer, the sculptor and the painter.


Últimamente viajo frecuentemente a España, ya que allí puedo encontrar y acceder más fácilmente a los ambientes que necesito de fondo para mis cuadros, evitando los obstáculos burocráticos y la rigidez de las normas en Inglaterra. En uno de esos viajes, el pasado septiembre, mi destinación era Valencia pero decidí aterrizar primero en Madrid con el propósito principal de ver la exposición antológica de Antonio López en el Museo Tyssen-Bornemisza, justo antes de su cierre (todavía se puede visitar la exposición, que ahora ha sido trasladada en el Museo de Bellas Artes de Bilbao y permanecerá abierta hasta el 22 de enero). Como esperaba, esta resultó ser una de esas exposiciones excepcionales de arte contemporáneo que te hacen amar el arte y te proporcionan abundante material de reflexión. Ya había podido observar alguna obra de este gran maestro cuando vivía en Madrid, pero en el Museo Tyssen pude contemplar de cerca muchas obras en conjunto, no solamente de pintura, sino también de escultura y dibujo. La exposición se compone de 130 piezas con un especial énfasis en los últimos 18 años, que es el período que ha pasado desde su última retrospectiva en España (1993, Museo Reina Sofía).

Para los frenéticos ritmos de la sociedad del siglo XXI un artista como Antonio López es un caso excepcional y misterioso. De hecho, muchas de las obras en muestra han sido realizadas a lo largo de muchos años. Diez, quince o incluso veinte años no son excepciones en su producción y además esas obras no están exentas de eventuales ulteriores cambios en un futuro. El mismo Antonio López escribe en la breve prefación del catálogo que muchos de los cuadros expuestos en el museo están en proceso y hay otros que seguiría retocando, con cambios incluso radicales, si no fuera porque no le pertenecen, ya que han sido adquiridos por algún coleccionista. En palabras del artista: "'El cuadro nunca se termina, siempre queda abierto'. El cuadro se abandona porque se han encontrado dificultades insuperables, porque hay un plazo de entrega o una fecha de apertura de una exposición, porque se está cansado o porque se sienten ganas de comenzar otra cosa. Entonces 'el cuadro queda detenido, pero nunca terminado'" (Catálogo exposición, p.36).

Antonio López nunca trabaja en una sola obra sino en varias a la vez, siguiendo la inspiración del momento. Así que muchas veces su trabajo se concentra en ese cuarto de hora o veinte minutos en el cual las condiciones de iluminación y colores se repiten cíclicamente cada día. El trabajo a menudo se interrumpe con el cambio de estación y se retoma en el mismo período del año siguiente. Esta manera de trabajar aparentemente anárquica le lleva a realizar unos cambios a veces drásticos de composición, tras replanteamientos o modificaciones en la realidad debidos a la naturaleza de las cosas o a la intervención del hombre. Así sus cuadros incorporan dentro de sus muchas capas de pintura las vivencias entrañables del hombre que ha crecido cada día, cada mes y cada año junto a sus sujetos. Por ejemplo el cuadro "Terraza de Lucio", empezado en 1962, iba a ser el retrato de tres amigos del artista: Lucio, Amalia y Eusebio, pero el pintor empezó por pintar el fondo, como suele hacer, y tras dos primaveras, por alguna razón, interrumpió el proyecto. Pasaron muchos años y, primero Eusebio, luego Lucio y al fin Amalia, dejaron de existir. Sin embargo, Antonio quiso volver a visitar el viejo piso, ya habitado por otra gente, y entonces decidió retomar el trabajo interrumpido. Los personajes del retrato ya nunca aparecieron en el cuadro pero en las grietas y en las manchas que ha dejado el tiempo queda atrapada esa experiencia del pintor y la imagen de sus viejos amigos, y las flores que aparecen en la terraza representan ese ciclo vital que siempre se renueva. La composición fue modificada en varias fases y de ello son testigos los múltiples paneles que han sido añadidos en tiempos posteriores.

El realismo de la pintura de Antonio López no es frío y mecánico. Si observamos sus cuadros de cerca, las manchas deshechas, las correcciones visibles y las pinceladas arrastradas transmiten amor tanto al proceso cuanto al objeto representado. Un amor que se contagia fácilmente tanto al observador experto como al profano. Esa mirada obsesiva y esa paciencia infinita para estudiar y representar las cosas continuamente transformadas por el tiempo, son actitudes más propias del poeta intimista que del aclamado artista contemporáneo, el cual es hijo de una cultura capitalista cínica y mediatizada que le instiga a tomar atajos para buscar el éxito fácil, rápido y sin esfuerzo. ¡Cuantas veces he visitado  exposiciones antológicas de artistas contemporáneos en los más importantes museos y me ha parecido que en sus últimas obras hubiera una gran bajada de compromiso con la calidad! Esto, muy probablemente, se debe a las prisas por llenar las enormes salas expositivas y para satisfacer el incremento repentino de la demanda. En esta sociedad tan especulativa es una decisión muy difícil para los creadores de calidad apartarse de la corriente para disfrutar del proceso creativo sin presiones.

Antonio López, sin embargo, nunca ha dejado de crear por el placer de crear, incluso en sus años tardíos (ya tiene 75 años). Cuando todo el mundo se esperaría que un artista de su envergadura seguiría esforzándose para ampliar su legado personal y poner más obra en los museos, él se deleita también en copiar esculturas griegas antiguas con la pasión de un humanista, un ejercicio que muchos jóvenes ya desprecian porque los profesores en las facultades les enseñan que a sus edades son ya capaces de expresar sí mismos y crear autónomamente. Es de esos ejercicios de confrontación y absorción de la herencia cultural del pasado que nacen obras tan admirables como Mujer durmiendo, o La mujer de Coslada. Y es desde esa filosofía de superación a partir de la tradición que viene la riqueza y complejidad de su lenguaje, que reune e integra la sabiduría del extraordinario dibujante, escultor y pintor.